Una planta que de repente empieza a decaer, con hojas manchadas, agujereadas o pegajosas, casi siempre está avisando de algo. El problema es que muchas plagas dan síntomas parecidos al principio, y actuar sobre la que no es hace perder tiempo mientras la planta sigue empeorando.
Este test rápido te ayuda a acotar qué plaga es más probable según lo que estás viendo en tu planta ahora mismo. Responde tres preguntas sencillas y te damos un diagnóstico orientativo.
Identificación de plagas del jardín
Responde tres preguntas rápidas sobre lo que ves en tu planta y te decimos qué plaga es probable que tengas.
Pregunta 1 de 3
¿Qué parte de la planta está afectada?
Diagnóstico orientativo
Este resultado es orientativo. Si tienes dudas o la planta empeora, consulta en un vivero o con un profesional de jardinería.
El resultado que te acabamos de dar se basa en los síntomas más característicos de cada plaga, pero como cualquier diagnóstico a distancia, funciona mejor cuanto más fijo hayas mirado antes de responder. Si tienes una lupa a mano, revisa de nuevo el envés de las hojas y los brotes más tiernos, muchas plagas empiezan ahí antes de extenderse al resto de la planta.
Compara también lo que ves con la descripción que te hemos dado, si coincide en varios puntos vas por buen camino, y si solo coincide a medias, no descartes que haya más de un problema a la vez o que se trate de algo distinto a una plaga, como veremos más abajo.
Por qué merece la pena identificar bien antes de actuar
Cada plaga tiene su punto débil, y el método que funciona con una no sirve para otra. Tratar pulgón como si fuera araña roja, por ejemplo, no solo no resuelve el problema, también puede hacerte perder la ventana de tiempo en la que era más fácil de controlar.
Fijarte bien en dónde aparece el problema, qué aspecto tiene y si hay alguna sustancia asociada es la forma más rápida de acertar sin necesidad de ser un experto en jardinería.



Mientras identificas la plaga, aísla la planta afectada de las demás si puedes, sobre todo si tienes varias macetas juntas, para reducir el riesgo de que se extienda. Revisa también el envés de las hojas, muchas plagas se ven mejor ahí que en la cara visible.
Como norma general, en jardinería doméstica conviene empezar siempre por los métodos más simples y menos agresivos, como retirar la plaga a mano, usar agua a presión o aplicar jabón potásico, antes de recurrir a productos más fuertes.
Cuando consultar a un profesional sobre mi plaga
Si la plaga se extiende con rapidez a otras plantas, si no consigues identificarla con claridad o si la planta tiene un valor especial para ti (un árbol frutal grande, por ejemplo).
Lo más sensato es consultar en un vivero de confianza o con un profesional de jardinería antes de aplicar cualquier producto.
Preguntas sobre el uso del test
Antes de identificar la plaga, resolvemos aquí las dudas más habituales sobre este test y sus resultados.
No. Es una orientación rápida basada en los síntomas más habituales de cada plaga. Si la plaga persiste, se extiende con rapidez o la planta empeora a pesar del tratamiento, lo mejor es consultar en un vivero de confianza o con un profesional de jardinería que pueda verla en persona.
No todos los problemas de una planta son plagas. El riego irregular, la falta de luz o de nutrientes también causan síntomas parecidos, como hojas amarillas o manchas. Si no encuentras nada al revisar hojas y tallos, prueba también nuestro test de diagnóstico de plantas, centrado en el cuidado más que en las plagas.
Sí, es bastante habitual, sobre todo si una plaga debilita la planta y facilita la aparición de otra. Si los síntomas no encajan del todo con un solo resultado, repite el test fijándote en cada síntoma por separado, empezando por el más evidente.
Sí, es habitual. Cada planta tiene su propia resistencia según su estado de salud, la especie y las condiciones en las que está. Aun así, conviene vigilar el resto de plantas cercanas durante unos días, ya que muchas plagas acaban extendiéndose si no se controlan a tiempo.
En general sí, es preferible actuar pronto aunque el problema parezca pequeño. La mayoría de plagas se controlan con mucho menos esfuerzo en sus primeras fases que cuando ya han cubierto buena parte de la planta.
Los síntomas que pedimos en el test son válidos para plantas de interior y de exterior, aunque algunas plagas son más frecuentes en un entorno que en otro. La mosca blanca, por ejemplo, es más habitual en interiores y invernaderos, mientras que las orugas suelen aparecer más en jardín y huerto.
Depende de la plaga y del método usado, pero como referencia general, con métodos ecológicos suele notarse una mejoría en una o dos semanas. Si pasado ese tiempo no ves ningún cambio, puede que convenga insistir con otro método o revisar si el diagnóstico inicial era correcto.
Revisar tus plantas con regularidad y actuar en cuanto detectes los primeros síntomas es la mejor prevención frente a cualquier plaga. En Bricotips iremos ampliando esta sección con guías específicas para cada una, así que si no encuentras la tuya con un post propio todavía, vuelve a consultarlo más adelante.
