Cómo tapar agujeros y grietas en la pared como un profesional

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Un agujero de un taco viejo, las marcas de unos cuadros que quitaste o esas pequeñas grietas que aparecen con el tiempo afean cualquier pared y dan a la casa un aire descuidado. La buena noticia es que taparlos es una de las tareas de bricolaje más sencillas y agradecidas que existen, y con la técnica adecuada puedes conseguir un acabado tan liso que nadie notará que ahí hubo un desperfecto. No necesitas ser un manitas, solo seguir los pasos correctos.

En esta guía te explicamos cómo tapar agujeros y grietas en la pared con acabado profesional, paso a paso y con los materiales adecuados. Manos a la obra.

Qué necesitas y cómo elegir el material de relleno

Antes de ponerte manos a la obra, conviene reunir el material y, sobre todo, elegir bien el producto de relleno, porque no todos sirven para lo mismo ni para agujeros del mismo tamaño. Acertar aquí es media tarea hecha.

Estos son los materiales básicos que vas a necesitar:

  • Masilla o pasta de relleno: la masilla fina es ideal para agujeros pequeños y grietas, mientras que para huecos grandes conviene una pasta de relleno o incluso yeso.
  • Espátula, para aplicar y alisar el producto.
  • Lija de grano fino, para dejar la superficie perfectamente lisa una vez seca.
  • Imprimación y pintura, para rematar y que la reparación quede invisible.

La elección del relleno depende del tamaño del desperfecto. Para agujeros de tacos y clavos o grietas finas, una masilla lista para usar es lo más cómodo. Para huecos más grandes o profundos, necesitarás un producto con más cuerpo que rellene bien sin hundirse al secar. Tener claro esto desde el principio te evita que la reparación se note después.

Cómo tapar agujeros pequeños paso a paso

Los agujeros pequeños, como los que dejan tacos, clavos o tornillos, son los más fáciles de resolver y se tapan en cuestión de minutos. Es la reparación más habitual y con la que conviene empezar a coger práctica.

Sigue estos pasos para un resultado impecable:

  • Prepara el agujero: limpia el polvo y los restos sueltos, y retira cualquier taco o resto que sobresalga.
  • Aplica la masilla: con la espátula, rellena el agujero presionando bien para que entre el producto, y pasa la espátula para dejarlo enrasado con la pared.
  • Deja secar: respeta el tiempo de secado que indique el producto, sin tener prisa.
  • Lija y remata: una vez seco, lija suavemente hasta que quede totalmente liso y al ras de la pared.

El secreto de un buen acabado está en enrasar bien y en lijar con paciencia. Si la masilla se ha hundido un poco al secar, no pasa nada: aplica una segunda capa fina y vuelve a lijar. Para un lijado cómodo y uniforme, especialmente si tienes varias zonas, te puede interesar nuestra guía sobre la lijadora y sus tipos.

Cómo reparar grietas para que no vuelvan a salir

Las grietas tienen su truco, porque si te limitas a rellenarlas por encima, suelen reaparecer al poco tiempo. La clave está en preparar bien la grieta antes de rellenarla para que la reparación sea duradera y no un simple parche temporal.

  • Abre ligeramente la grieta: con una espátula o rascador, agranda un poco la grieta en forma de V para que el relleno agarre en profundidad, en lugar de quedarse solo en superficie.
  • Limpia a fondo: retira todo el polvo y los restos sueltos del interior.
  • Rellena en profundidad: aplica la pasta presionando bien para que penetre y rellene todo el hueco, no solo la superficie.
  • Alisa, seca y lija: enrasa con la espátula, deja secar del todo y lija hasta dejarlo liso.

En grietas que se mueven o reaparecen, existen mallas y cintas específicas que se colocan bajo el relleno para reforzar la reparación. Conviene además tener presente una cosa: si una grieta es grande, profunda o crece con el tiempo, podría indicar un problema estructural, y en ese caso lo más sensato es consultar a un profesional antes de limitarte a taparla.

Truco Bricotips: después de lijar y antes de pintar, aplica siempre una capa de imprimación sobre la zona reparada. La masilla absorbe la pintura de forma distinta al resto de la pared, así que sin imprimación se notará un cerco o una mancha mate justo donde reparaste, por muy bien que hayas tapado el agujero.

Paredes impecables con un acabado profesional

Tapar agujeros y grietas en la pared es mucho más fácil de lo que parece y una de las reparaciones que más rejuvenecen una casa con muy poco esfuerzo. Eligiendo el relleno adecuado al tamaño del desperfecto, preparando bien la zona, rellenando con cuidado y rematando con lija e imprimación, conseguirás un acabado tan limpio que la reparación quedará totalmente invisible.

Con un poco de práctica, taparás cualquier marca en minutos y tendrás siempre las paredes a punto, listas para pintar o decorar. Así que no dejes que esos agujeros afeen tu casa y atrévete con esta sencilla reparación. ¿Por qué pared vas a empezar?



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