Piscina de madera para tu jardín ventajas tipos y mantenimiento

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Si buscas refrescarte en casa este verano con una opción bonita, cálida y respetuosa con el entorno, la piscina de madera es una de las alternativas más atractivas que existen. A medio camino entre la sencillez de una desmontable y la solidez de una de obra, las piscinas de madera aportan ese toque natural y elegante que encaja a la perfección en cualquier jardín o terraza, sin las obras ni el coste de una piscina tradicional.

En esta guía te contamos las ventajas de las piscinas de madera, los tipos que existen y cómo cuidarlas para que duren muchos veranos en perfecto estado. Manos a la obra.

Por qué elegir una piscina de madera

La gran baza de la piscina de madera es su estética. La madera aporta calidez y un aspecto natural que se integra en el jardín mucho mejor que el plástico o el metal de otras opciones, convirtiéndose casi en un elemento decorativo más. Pero su atractivo no es solo visual, porque también ofrece ventajas muy prácticas frente a otras soluciones.

Estas son sus principales ventajas:

  • Instalación sencilla y sin obra, lo que reduce mucho el coste y el tiempo frente a una piscina de hormigón.
  • Versatilidad, ya que pueden ir totalmente enterradas, semienterradas o apoyadas sobre el suelo.
  • Buen aislamiento térmico, porque la madera conserva mejor la temperatura del agua que otros materiales.
  • Material sostenible y natural, especialmente si procede de bosques de gestión responsable.
  • Robustez y durabilidad muy superiores a las de una piscina hinchable o tubular, si se cuidan bien.

Todo esto las convierte en una opción ideal para quien quiere algo más duradero y bonito que una desmontable, pero sin meterse en la inversión y las obras de una piscina de obra tradicional.

Tipos de piscina de madera según tu espacio

No todas las piscinas de madera son iguales, y elegir bien según tu jardín y presupuesto es clave. La principal diferencia está en cómo se instalan respecto al suelo, lo que condiciona tanto el aspecto final como el trabajo de montaje.

  • Apoyadas sobre el suelo: se montan directamente sobre el terreno nivelado, sin necesidad de excavar. Son las más fáciles y económicas, perfectas para empezar.
  • Semienterradas: una parte queda bajo tierra y otra sobresale, combinando un montaje más sencillo que el enterrado con un acabado más integrado y estable.
  • Enterradas: se instalan en un hueco excavado, igual que una piscina tradicional, ofreciendo el acabado más elegante a cambio de algo más de obra.

En cuanto a la forma, las encontrarás redondas, ovaladas y rectangulares, y en multitud de tamaños. La elección dependerá del espacio disponible, del uso que le vayas a dar y del presupuesto. Para jardines pequeños, una redonda apoyada rinde mucho; para quien busca nadar, una rectangular más amplia será la mejor apuesta.

Truco Bricotips: sea cual sea el modelo, la base nivelada es innegociable. Igual que en cualquier piscina, dedica tiempo a allanar y limpiar bien el terreno antes de montarla, porque un desnivel acaba dañando la estructura y deformando la madera con el tiempo.

Cómo cuidar y mantener la madera y el agua

El mantenimiento de una piscina de madera tiene dos frentes que no debes descuidar: el agua, igual que en cualquier piscina, y la propia madera, que al ser un material natural necesita protección frente a la humedad y el sol.

En cuanto al agua, los cuidados son los mismos que en cualquier piscina y se resumen en tres pilares: una buena filtración con la depuradora funcionando a diario, la desinfección con cloro u otras alternativas, y el control del pH para mantener el agua equilibrada y agradable. A esto se suma la limpieza física habitual de hojas y sedimentos. Si quieres profundizar en estos cuidados básicos del agua, te será muy útil nuestra guía sobre cómo mantener una piscina desmontable, ya que el tratamiento del agua es común a ambas.

El cuidado específico de la madera es lo que marca la diferencia para que tu piscina dure años:

  • Aplica un protector o aceite específico para madera de exterior cada cierto tiempo, que la nutre y la defiende del sol y la humedad.
  • Revisa la estructura periódicamente en busca de grietas, astillas o zonas desgastadas.
  • Mantén la madera limpia de algas y suciedad, sobre todo en la línea de contacto con el agua.
  • Protégela en invierno con una cubierta si la piscina queda muy expuesta a la intemperie.

Con estos cuidados, la madera conservará su belleza y la piscina te dará chapuzones durante muchísimas temporadas. Para tratar la madera puedes apoyarte además en nuestra guía sobre los tipos de barniz y acabados, que te ayudará a elegir la mejor protección.

Una piscina natural y elegante para tu verano

La piscina de madera es, sin duda, una de las opciones más bonitas y equilibradas para disfrutar del agua en casa, combinando la calidez de un material natural con una instalación mucho más sencilla que la de una piscina de obra. Eligiendo el tipo que mejor se adapte a tu jardín y cuidando tanto el agua como la madera, tendrás un rincón de baño espectacular y duradero.

Así que, si este verano te planteas dar el salto a algo más sólido y con encanto que una desmontable, la madera es una apuesta segura que revaloriza tu jardín y te regala frescor durante años. ¿Te imaginas ya tu piscina de madera bajo el sol?



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